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UN MES DESPUÉS SOLO SONRÍEN LOS DE LA FOTO UN MES DESPUÉS SOLO SONRÍEN LOS DE LA FOTO
Hace un mes el sistema ferroviario colapsó. Se ha intentado presentar como un hecho aislado o como una sucesión de accidentes imprevisibles. Pero lo ocurrido no fue una anomalía: fue la consecuencia directa de un deterioro que desde el SFF-CGT llevamos años señalando.
El accidente entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz dejó 46 personas fallecidas. En Gélida, otro siniestro volvió a golpear al sector con una nueva víctima mortal. Son vidas. Son familias. Son compañeras y compañeros que no pueden convertirse en una cifra ni diluirse en el paso del tiempo.
Y junto al dolor, llegaron las consecuencias operativas: suspensión del servicio de Rodalies durante días, implantación masiva de Limitaciones Temporales de Velocidad, sobrecarga de trabajo para maquinistas, personal de Infraestructura, Responsables de Circulación, jornadas interminables para el personal a bordo y una ciudadanía frustrada que descarga su enfado sobre quienes cada día están de cara al público en estaciones.
LA RESPUESTA: HUELGA DE SECTOR
Ante esta situación convocamos tres jornadas de huelga los días 9, 10 y 11 de febrero. Porque el problema no era de una empresa concreta ni de un colectivo aislado. Era —y sigue siendo— un problema del modelo ferroviario.
Desde el primer momento hubo intentos de fragmentar la respuesta, defendiendo que cada empresa actuara por separado. En ADIF, por ejemplo, solo el SFF-CGT y SF-I tramitamos la convocatoria de huelga. Otros optaron por mirar el conflicto como si Adif no formara parte del conjunto del sector.
Así, las movilizaciones forzaron negociaciones. Pero esas negociaciones se produjeron a espaldas de varios sindicatos presentes en el sector ferroviario, de colectivos y de las operadoras privadas. El resultado ha sido un acuerdo basado en promesas, grupos de trabajo y compromisos futuros: En resumen, una foto. Pero sin cambios inmediatos de modelo y sin asumir responsabilidades políticas tras 47 fallecimientos.
NADIE HA ASUMIDO RESPONSABILIDADES
Un mes después del mayor colapso ferroviario en décadas:
• En ADIF, responsable de la infraestructura, nadie ha dimitido.
• En la AESF, autoridad encargada de velar por la seguridad del sistema, nadie ha dimitido.
• En el Ministerio de Transportes, máximo responsable político del sector ferroviario, nadie ha dimitido.
Mientras tanto, las plantillas siguen trabajando bajo presión, con más carga mental, más limitaciones y más tensión operativa. Y esa es la cuestión de fondo: si nada cambia en la estructura, nada cambia en el resultado.
LA SOLUCIÓN NO ERA UNA FOTO. ERA CAMBIAR EL MODELO
El ferrocarril no necesita comunicados tranquilizadores ni acuerdos de espaldas a las plantillas. Necesita inversión real en mantenimiento preventivo, recuperación de cargas de trabajo, personal suficiente, coordinación efectiva entre actores y un modelo que priorice la seguridad por encima de la rentabilidad inmediata.
Un mes después, el sistema sigue igual. Y quienes salen en la foto sacan pecho.
Desde el SFF-CGT no vamos a dejar que lo ocurrido quede en el olvido ni que se reduzca a un episodio puntual. Porque lo que está en juego no es una negociación concreta. Es el modelo ferroviario y la seguridad de quienes lo sostienen cada día.
SFF-CGT. POR EL FUTURO DEL FERROCARRIL
 COMUNICADO Anexo Anexo 2
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